15 Formas de violencia

"15 formas de violencia contra las mujeres" es un fanzine nacido de la alianza entre Emancipa y Codehupy. Transformamos la Ley 5777/16 en una herramienta pedagógica y artística para nombrar lo invisible: desde la violencia simbólica hasta la política. Este material no solo informa, sino que agita conciencias y fortalece la prevención colectiva. Es arte puesto al servicio de la lucha y la autogestión de saberes; un proyecto vivo que busca transformar la indignación en acción. Porque nombrar las violencias es el primer paso para desmantelarlas.

El origen del proyecto

Este fanzine no nació en el vacío; es el resultado de un cruce de fuerzas entre Emancipa Paraguay y Codehupy. Nos unimos para hackear el lenguaje jurídico y técnico, bajándolo a la calle y a la piel. Juntas, transformamos una necesidad urgente de información en una pieza de comunicación feminista que combina solidez institucional con la frescura del activismo gráfico.

Del papel legal al fanzine: Arte que nombra

La Ley 5777/16 reconoce 15 tipos de violencia, pero muchas veces esas palabras quedan atrapadas en expedientes. Nosotras las liberamos. A través de ilustraciones, collage y una narrativa visual potente, le ponemos nombre y cuerpo a cada una: desde la violencia mediática y telemática hasta la obstétrica y política. Nombrar lo que duele es el primer paso para dejar de normalizarlo.

Pedagogía feminista para desarmar el silencio

Creemos en una educación que sea un movimiento, no una lección aburrida. Este material funciona como una herramienta pedagógica diseñada para ser compartida en círculos, talleres y asambleas. No solo informa sobre derechos; busca despertar la curiosidad y el pensamiento crítico, convirtiendo la teoría en un saber colectivo que nos permite identificar las violencias y construir redes de protección y sororidad.

Herramientas vivas para la acción colectiva

Nuestros proyectos no mueren en una biblioteca; están hechos para circular. Este fanzine es un recurso vivo y autogestivo, disponible para que cualquier mujer o colectiva lo use como bandera en su territorio. Es arte puesto al servicio de la lucha, una invitación a apropiarse del conocimiento para transformar la indignación en acción organizada. Porque si nos tocan a una, respondemos todas.